15 y 16 de septiembre.- Fiestas Patrias.

15 y 16 de septiembre.- Fiestas Patrias.

SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN

Chilpancingo, 14 de septiembre de 1813

José María Morelos.-Rúbrica.

“23º. Que igualmente se solemnice el día 16 de Septiembre, todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra santa libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se abrieron los labios de la Nación Para reclamar sus derechos, y empuñó la espada para ser oída, recordando siempre el mérito del grande héroe el señor Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende…”

SABÍAS QUE…

La primera vez que se celebró el grito de independencia fue el 16 de septiembre de 1812, es decir, cuando aún se estaba en plena lucha.

En Huichapan, don Ignacio López Rayón, celebró fecha tan importante, acto que registró en su Diario de operaciones militares.

Al respecto, Rayón anotó: “Día 16 .- Con una descarga de artillería y vuelta general de esquilas, comienza a solemnizarse en el alba de este día el glorioso recuerdo del grito de libertad dado hace dos años en la Congregación de Dolores, por los ilustres héroes y señores serenísimos Hidalgo y Allende…

Al año siguiente, en 1813, Don José María Morelos y Pavón incluyó el punto 23, en el documento Sentimientos de la Nación, donde solicita la conmemoración del 16 de septiembre.

El objetivo de dicha celebración es preservar el recuerdo del día en que se inició el movimiento libertario y el reconocimiento a sus iniciadores.

A partir de entonces, México celebra en todos los rincones del territorio nacional, el 16 de septiembre como fiesta patria, exceptuando el año de 1847 en que nuestro país estaba invadido por los norteamericanos.

La introducción del grito en la noche del 15 de septiembre empezó a registrarse a mediados del siglo XIX.

El mes de septiembre, tradicionalmente ha sido considerado como el Mes de la Patria porque en él coincidieron importantes acontecimientos ligados a la lucha por la libertad y la soberanía de nuestro país, tales como:

  • La heroica defensa del Castillo de Chapultepec por los Niños Héroes, registrada el 13.

  • El grito, el 15 por la noche.

  • El 16, el inicio propiamente dicho de la lucha por la independencia.

  • El 27, su consumación y

  • El 30, el nacimiento de uno de sus próceres: Don José María Morelos y Pavón.

Los vendedores de banderitas y festones tricolores, retratos de los héroes de la independencia, sombreros, escudos y toda clase de productos que implícitamente nos recuerdan las gestas de septiembre, se sitúan en las esquinas de las calles, en los mercados, en las estaciones del metro, en los parques públicos de la ciudad de México y con ello, aparecen los primeros indicios de la conmemoración del Mes de la Patria.

Las puertas y ventanas de las casas, lo mismo que los vehículos que corren por la ciudad, son decorados con motivos mexicanos, básicamente con banderas y festones tricolores.

La ciudad se ilumina con millares de luces, también tricolores y en el zócalo y las plazoletas de las 16 delegaciones que conforman el Distrito Federal, en paneles luminosos, destacan los rostros de los héroes de la independencia, los símbolos patrios y/o la campana de Dolores, invitando a la conmemoración patriótica.

En Chapultepec, el zócalo y sus alrededores, a temprana hora se comienzan a colocar los puestos de vendimias, tanto de antojitos como de artesanías sin faltar las espadas de madera, los cascos militares hechos de cartón, los silbatos, los espantasuegras, los huevos de confeti, los de harina y las matracas, como un preludio de la fiesta de colores que se dará en la noche.

Desde hace algunos años la ceremonia del grito se realiza en todas las delegaciones del Distrito Federal, como una réplica de lo que acontece en el zócalo, aunque es en éste último donde la gente se agolpa con el fin de participar en la fiesta popular más importante de nuestro país.

El zócalo, con su enorme plancha de cemento, permite la reunión multitudinaria de los mexicanos, quienes en medio de la algarabía, disfrutan la música del mariachi o de algún grupo vernáculo.

La muchedumbre participa de la fiesta popular, a la alegría generalizada que provoca la música, se suman el agudo sonido de los silbatos, la sorpresa que ocasionan los espantasuegras cuando intempestivamente rozan los rostros o bien, cuando los huevos de confeti o de harina, son rotos en las cabezas de los paseantes, entre gritos y risas.

El gran momento llega cuando el reloj de la Catedral Metropolitana marca las once de la noche, cuando las campanas tocan a vuelo y en el balcón presidencial del Palacio Nacional, sale, empuñando la enseña nacional, el Presidente de la República, acompañado por su familia y el gabinete.

Las notas del Himno Nacional se dejan escuchar y miles de voces lo entonan para después oír las frases tradicionales en labios del Presidente: ¡Viva México! ¡Viva nuestra Independencia! ¡Vivan los héroes que nos dieron Patria!, los cuales son nombrados y a una sola voz, la muchedumbre vitorea las mismas frases.

El presidente de la República, desde el balcón presidencial, tremola el lábaro patrio para después hacer repiquetear la campana que en 1810 tañera don Miguel Hidalgo, en tanto que en el zócalo estalla una sinfonía de luces y colores con los juegos pirotécnicos que representan las efigies de los próceres de la independencia, mientras la alegría popular se desborda.

El 16 de septiembre tiene lugar un magno desfile militar en el cual intervienen las fuerzas armadas, el Heroico Colegio Militar así como otras escuelas militarizadas, cerrando dicho evento asociaciones charras y los bomberos, ante el entusiasmo de la gente que se apretuja desde el zócalo hasta Chapultepec, pasando por Reforma, para observar el paso de los contingentes.

Las calles que constituyen el paso obligatorio del desfile, igualmente se llena de vendedores, particularmente los de periscopios artesanales que compran aquellas personas que no alcanzaron un buen lugar de observación, así como de alquiladores de sillas y bancos.

Gran número de familias que prefieren quedarse la noche del 15 en sus hogares a festejar las fiestas patrias, viendo por T.V. el evento del zócalo, preparan exquisitos platillos mexicanos entre los que destacan el pozole y los chiles en nogada.

Los chiles en nogada son un platillo típico del estado de Puebla, cuyo origen se remonta al paso de Iturbide por esta ciudad, después de su triunfal entrada con el Ejército Trigarante a la capital el 27 de septiembre de 1821, fecha que curiosamente coincide con el cumpleaños del futuro emperador de México, motivo por el cual le fue ofrecido un banquete.

Este platillo fue confeccionado por las monjas agustinas del convento de Sta. Mónica y en él, se pueden apreciar los tres colores de la bandera: el verde quedó representado por el chile poblano, el blanco por la salsa de nuez de castilla tierna y el rojo, por los granos de la granada.

Esta fiesta tradicional de México, no solamente se celebra al interior de nuestro país, capitales de los estados y municipios, sino también en todas las embajadas mexicanas de los países con los que México mantiene relaciones diplomáticas.

CHILES EN NOGADA TRADICIONAL PLATILLO MEXICANO.

Prepara este tradicional platillo para conmemorar las Fiestas Patrias.

(10 porciones)Ingredientes:• 3 cucharadas de vinagre blanco
• sal
• 10 chiles poblanos, asados y limpios
• 2 cucharadas de aceite
• 4 cucharadas de cebolla finamente picada
• 1 diente de ajo finamente picado
• 300 g de carne de cerdo molida
• 300 g de carne de res molida
• 500 g de jitomate cortado en cubos
• 1 taza de caldo de pollo
• 1 pizca de clavo de olor molido
• 1 raja de canela
• 80 g de pasas remojadas en agua
• 80 g de almendras fileteadas
• 80 g de nuez finamente picada
• 2 manzanas golden, sin cáscara y picadas en cubos
• 1 pera, sin cáscara y picada en cubos
• 2 rebanadas de duraznos, cortado en cubos
• 150 g de acitrón cortado en cubos
• 2 tazas de granada
• perejil

Para la nogada:

• 300 g de nuez, remojada en una taza de agua
• 1 queso crema chico
• ½ pieza de bolillo, remojado en una taza de leche
• 3 cucharadas de jarabe natural o miel de maíz
• 2 tazas de leche

 

Preparación:1. En una sartén agrega un litro de agua con el vinagre y la sal, acomoda los chiles y hiérvelos durante 5 minutos, retíralos y escúrrelos. Retira las venas, semillas y la piel de los chiles. Resérvalos.
2. En una cacerola sofríe la cebolla, incorpora el ajo y las carnes molidas, deja en el fuego hasta que la carne esté cocida.
3. Vierte el jitomate, el caldo de pollo, el clavo, la canela y sal al gusto, cocina hasta que el jitomate suelte su jugo.
4. Incorpora las pasas, las almendras, la nuez, la fruta y el acitrón, mezcla y tapa la cacerola. Cocina a fuego bajo lento hasta que las frutas estén suaves.
5. Prepara la nogada licuando todos los ingredientes, si es necesario agrega un poco más de leche y jarabe natural.
6. Rellena los chiles y sírvelos con la nogada, espolvorea granada y adorna con una ramita de perejil.

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