“Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero nunca estériles” (Josph E. Renan)

Te suena familiar alguna de estas preguntas: ¿Por qué corro tanto?, ¿Hacia donde voy?, ¿Que quiero hacer de mi vida?

¿Has visto cuántas relaciones se resienten en discusiones banales?

¿Te das cuenta de qué humor llegas a tu trabajo si el tráfico estaba imposible?

¿Viste como queda resentida gente que quieres, después de tus reacciones exageradas?

Y todo para qué?

Yo sé que crees que lo haces sin pensar, que reaccionar es más fuerte que tu mismo, que la gente aprieta tus botones y no te queda de otra.

Pero yo te digo que tú puedes elegir y que elegir te va a llenar de un poder personal impresionante porque podrás darte cuenta que ya no serás más esclavo de lo que te sucede sino que serás el generador de tus resultados.

Los maestros budistas saben cuan maleable es la mente, por lo tanto si la entrenamos todo es posible. Así como ejercitamos el cuerpo físico para sentirnos bien y bajar el colesterol, es necesario entrenar la mente y el espíritu con visualizaciones y meditación, y lograr de esta manera el ansiado equilibrio mente-cuerpo. Los dolores corporales (óseos , musculares o de órganos ) provienen del cuerpo físico y en general se deben a patologías que podemos diagnosticar a través del examen clínico y los estudios complementarios. Las emociones perturbadoras provienen de la conciencia: la ira, la tristeza, el odio, afectan al cuerpo emocional–espiritual y los pensamientos que las sostienen radican en la mente.La Meditación aquieta la mente, la relaja, la serena. Es un poderoso inductor de iluminación para uno mismo y para los demás, ya que la luz interior reemplaza las emociones perturbadoras por las verdaderas emocionen de la esencia humana que son el amor y la compasión.La mente es como el agua, clara cuando esta quieta y turbia cuando se la agita.A veces al merodear viejas esquinas y viejas memorias solo logramos salpicarnos de infelicidad y de un martirio de preguntas sin respuestas. Olvidemos lo que no se dijo, las promesas que no se cumplieron, los proyectos que no se realizaron. El pasado ya se fue y si nos vamos con él pues enloqueceremos o moriremos de desencanto.

En un rió no corren aguas idénticas. Devolvernos a lo que ya vivimos es imposible, porque ni somos los mismos, ni los escenarios son los mismos (ya no pertenecemos a ese contexto, a ese amor o a esa rutina) y al pretender regresar solo hallaremos desencuentros y soledades.

Cuidemos de nuestra paz mental aceptando la realidad. Mirando hacia adelante, dejando atras los viejos ciclos y enfrentando cada nuevo con valor, entusiasmo y alegría.

Yo sé de esos días tristes donde la fuerza y la luz se extinguen. Esos días en los que las lágrimas llegan y la soledad persigue. En los que parece que todo está perdido, que no hay salidas, que no hay caminos.

Sin embargo, al igual que yo, tú sabes que no hay días que duren para siempre, y que solo existen días tristes porque nosotros dejamos que existan. Maravillosamente el tiempo no se detiene, somos nosotros quienes por desesperación o necedad nos detenemos en él.

Sigue caminando, sigue luchando, dale cuerda a tu reloj personal. No te detengas por sin-sabores y sin-remedios. Continúa, que tantas experiencias radiantes están esperando por ti.

Es necesario comprender que casi siempre pensamos en las cosas que nos faltan y nos olvidamos de ver la abundancia que tenemos.

-Estamos en la vida para desarrollarnos como seres humanos verdaderos, no perdamos la oportunidad. Seamos auténticos.
Como dijo el Dalai Lama “A través de la paz interior, se puede conseguir la paz mundial. Aquí, la responsabilidad individual es bastante clara ya que la atmósfera de paz debe ser creada dentro de uno mismo, entonces se podrá crear en la familia y luego en la comunidad.”

BUENA SUERTE
Tener buena suerte no es un elemento accidental, no es un dominio sobrenatural fuera de nuestro control. La buena suerte es un poder individual; la buena suerte la crea uno mismo, primero nace en nuestro pensamiento y luego se proyecta en nuestra acciones.

No hay ninguna magia en aquellos a los que la gente llama “suertudos”, por el contrario lo que hay es hechos y realidades, esfuerzo constante y ganas de superación.

La gente de la que se dice tener buena suerte no está esperando acostada o encerrada en su casa a que las oportunidades aparezcan…no. Los suertudos como así los llamamos siempre están en movimiento; buscando y encontrando, pidiendo y recibiendo.

La buena suerte llega con un estado mental positivo, con la determinación de enfocarnos en aquellos pasos concretos y efectivos que vamos a tomar para encontrar la oportunidad que nos hará llegar a la meta.

Si catalogamos a alguien de tener buena suerte porque consiguió el trabajo ideal, pues fíjate y verás que esa buena suerte se debe a que la persona se preparó para ese trabajo, tomo cursos, salió a buscarlo, puso carpetas aquí y allá, no le dio vergüenza arriesgarse y cuando la oportunidad apareció pues ella estuvo lista y la tomo por las riendas.

Aquellos que han encontrado la pareja ideal no se escondieron en un hueco a esperar por el príncipe o la princesa. Ellos salieron, se arreglaron, vencieron el miedo de conocer gente nueva, se inscribieron en un club, asistieron a fiestas, hicieron amigos, se prepararon emocionalmente, y cuando la pareja apareció pues ellos estuvieron listos.

La buena suerte no llega con brujerías, amarres o hechizos. La buena suerte llega con sentido común, osadía, decisión, preparación intelectual. La buena suerte llega cuando nosotros la creamos mentalmente, cuando la actuamos, salimos y la buscamos.

ETAPAS DE LA VIDA
La vida se compone de etapas, de ciclos, de períodos, de fases, de capítulos. Nuestra existencia está comprometida con un conjunto de círculos que se van abriendo y círculos que se van cerrando. Somos parte de un movimiento contínuo que no cesa y no podemos mantenernos estáticos aunque lo querramos.

Todo evoluciona dentro de nosotros y fuera de nosotros. El universo cambia y se transforma. Las pieles se caen y crecen otras pieles. La flor nace y muere y nacen nuevas flores. Este es un proceso sin fin, una ley natural y es inútil intentar evadirla.

Cada cosa pasa, se va y las etapas del pasado ya fueron vividas. Entre nuestras manos crece el presente, las horas no esperan y hoy es otro día, otra historia. Los ciclos del ayer que se queden en el ayer, continuemos caminando hacia adelante, hacia los nuevos amaneceres, hacia las nuevas oportunidades.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: